Rafael se unió al equipo de MATSA en 2016 como Operador de Voladuras en la mina Magdalena, que este año celebra su décimo aniversario.
Rafael tenía 19 años cuando empezó a trabajar bajo tierra, y desde entonces supo que quería trabajar en la minería. Ahora, tras nueve años de experiencia, Rafael afirma que es una de las mejores decisiones que ha tomado.
Rafael cree que ser minero es mucho más que un trabajo, ya que requiere compromiso, responsabilidad y pasión. Le motiva la precisión y el control necesarios para realizar ciertas operaciones, como la voladura del tajo.
Nacido y criado en San Telmo, a Rafael le encanta trabajar cerca de casa. En su tiempo libre, puede encontrar a Rafel en la naturaleza, ya sea en bicicleta o simplemente perdiéndose en el bosque.
