Como parte del trabajo de Sandfire en materia de biodiversidad en Botsuana, Motheo ha desarrollado e implementado un plan para proteger y mejorar el hábitat del buitre dorsiblanco, una especie en peligro crítico de extinción.
Nuestros equipos han realizado un trabajo importante para comprender y cartografiar el hábitat crítico del buitre dorsiblanco, cuyo hábitat se encuentra cerca de nuestras operaciones en Motheo y cuya población ha disminuido en torno a un 80 por ciento desde principios de la década de 1990.
El buitre dorsiblanco es un ave carroñera muy social cuya población ha disminuido debido al envenenamiento, la pérdida de hábitat y las amenazas humanas. Estas aves, conocidas como buitres del Viejo Mundo, fueron en su día la especie de buitre más común y extendida de África. Pueden alcanzar un metro de altura con una envergadura de dos metros, volar a velocidades de hasta 65 km/h y vivir hasta 19 años.
Gracias a su dieta y evolución, el buitre dorsiblanco es capaz de descomponer las bacterias que crecen en los cadáveres en descomposición. Su función como "equipo de limpieza" de mamíferos muertos significa que ayudan a prevenir la propagación de enfermedades a otras poblaciones de mamíferos errantes. En esencia, son autoclaves voladores, capaces de desinfectar la carne en descomposición antes de que los patógenos tengan la oportunidad de propagarse por la comunidad.
En Motheo, proteger al buitre dorsiblanco va más allá del simple seguimiento de una especie: se trata de contribuir a la restauración del hábitat del que depende esta importante ave. Cada año, el equipo monitorea la población local de buitres dorsiblancos y ha establecido un vivero en el lugar para propagar plántulas de especies arbóreas preferidas para anidar. Hasta el momento, el vivero ha producido alrededor de 500 plántulas, que desempeñarán un papel fundamental en la rehabilitación progresiva de la mina.
Motheo también ha tomado medidas prácticas sobre el terreno para proteger la especie, como evitar los árboles maduros donde anidan los animales en sus terrenos. Estas acciones reflejan un enfoque reflexivo para proteger la biodiversidad al tiempo que se apoyan operaciones mineras responsables.